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sábado, 28 de abril de 2012

Los cipreses del olvido

Un camino por recorrer cada día y dejar huella
un motivo para no mirar con nostalgia los años vividos
una nueva esperanza en el sendero del peregrino
una copa de vino en la mesa que viste las ausencias

 Un hombre necesita la confianza de su corazón
 el equilibrio que le dicta la razón y su inconsciencia
 una voz firme que le guíe sus pasos entre tinieblas
 la fuerza que te levanta en cada rendición

 Todo el mundo necesita hallar su propio destino
 flotar en un cielo azul lleno de estrellas
 curar heridas viejas de amores perdidos
 y un hombro amigo donde llorar una pena.

 Pero nunca hay alegría en los cipreses del olvido
 camino del cementerio viejo amigo.


 Una luz que guíe mis pasos al final del túnel
 una vida que mezcle los años y los sueños
 una dirección que desemboque cada incertidumbre
 en la nube que dibujan los caracoles de tu pelo

 Un hombre habita en el desierto de su alma
 y no siempre encuentra la paz al despertar
 un niño cabalga a través de los vientos de su soledad
 dejando atrás una estela de verdades amargas


 Todo el mundo necesita hallar su propio destino
 flotar en un cielo azul lleno de estrellas
 curar heridas viejas de amores perdidos
 y un hombro amigo donde llorar una pena

 Pero nunca hay alegría en los cipreses del olvido
 camino del cementerio viejo amigo.


 Pero...

 Nunca hay alegría en los cipreses del olvido
 camino del cementerio viejo amigo.

Nunca habrá mas alegría
nunca habrá suficiente perdón

Nunca habrá mas alegria
nunca habrá suficiente perdon
nunca veras todas mis cartas sobre la mesa
nunca sonara ya la misma canción
porque nunca hay alegria en los cipreses del olvido
camino abajo del cementerio viejo amigo



 Rod Rodriguez

domingo, 22 de abril de 2012

El perro, la gata y el aprendiz de poeta



 Tras la presentación del tercer libro de poesía: "De Colores "de mi querido amigo y poeta Abelardo Martínez el pasado jueves 19 de abril en la librería Railowsky de Valencia, que fue todo un éxito, con prólogo del maestro Joaquin Sabina incluido, vino a visitarme una leve bruma de inspiración, y entre el vinillo tomado y el calor de la noche, este fue el resultado.






"El perro, la gata y el aprendiz de poeta"
      ( intento de poema )

Justo al terminar el evento y salir de la librería
con paso lento y  en el cuerpo cierta alegría 
con el sabor a  vino y por que no decirlo a poesía
un poquito contento calle abajo en la noche me perdía

Me apresuro contando las baldosas a doblar la esquina
cuando en que mala hora me tropiezo con un perro viejo pachón
y un gata traviesa maullando al mismo son en aquel  siniestro callejón 
a la luz divina del farol ambos borrachos de un amor de cantina

Vienen a mi encuentro buscando el perdón o quizás una salida
que les apacigüe todos los males de su triste enésima derrota
mientras me piden que les invite a otra copa se quitan la ropa
y prometen deleitarme una a una con sus idas y venidas
                                                       
Les invito a un trago mientras ellos muy centrados en sus cosas
van cayendo poesías de Machado y del poeta de moda
un tal Abelardo genio y figura nacido entre aceitunas en Jaén
y el perro y la gata se amaron con locura hasta llegar al prólogo de colores
cuando ambos se giran y al unísono me gritan tirándome flores:
                                              
! anda que te den, si es del maestro Sabina, no me jodas!


Rod Rodríguez

                                                       












Hay veces - Fernando Maés

sábado, 21 de abril de 2012

Por encima de los tejados

" Hace ya muchos días que miro por encima de los tejados...viendo pájaros pasar "

( Dedicada a mi esposa )


Así de hermosa empezaba esta canción de mi querido amigo Fernando Maés, todo un poeta de la canción y del romanticismo cantado al fuego lento de las 6 cuerdas con el corazón en la mano.
Aquí en este tema se sale, y el vídeo es un maravilla entrañable, a una altura que raya lo familiarmente tierno y hermoso.

Hoy me decía un amigo que llovía en Fontellas ( Zaragoza ) y de repente como por arte de magia me vino a la cabeza ese tema inmenso como un mar en calma que lleva por título: "Llueve" de este arquitecto de las canciones salmantino que referencio aquí.


Mientras se deleitan mis oídos escuchando la voz de mi musa , el sol entra a través de la ventana
en el que se ha convertido mi refugio particular, y lo hace en esta ocasión a través de arpegios cruzados
con ligero sabor a miel, haciéndole un guiño insolente y fresco a  la mañana.


Y de repente me puse a escribir.

Una fuerza implacable me empuja a escupir
y a plasmar lo que uno guarda muy dentro,
callando tanto tiempo y  harto de fingir
cansado ya de mirarse uno al espejo.

Disfruto como un niño con zapatos nuevos
ordenando mis recuerdos,etiquetándolos en el tiempo
clasificándolos por su tamaño, forma geométrica y peso
y volviendo después a guardarlos en los cajones
donde invernan en silencio.

Hace ya tiempo que me apetecía retomar el rumbo
varado largo tiempo en mi propio destierro,
que por unas u otras prioridades tenía como refugio
mi soledad dormitando largo tiempo en barbecho.

Hace tiempo que te veía por encima de los tejados,
como el espectador que ve la función frente al escenario
y me apetecía tanto bajar a la arena y con arrojo
cuerpo a cuerpo lidiar con el juez de tus ojos


No se ven igual las cosas desde los tejados
quiero confundirme contigo muy despacio
lo mas lejos que sea siempre a tu lado
quiero sentir tu sudor, llenarme con tus abrazos


Sentir que tu corazón palpita por mi y robarte los sueños
saber que estas loquita por mis huesos,
darte un beso en esa boquita de caramelo
y juntos alzar el vuelo y perdernos tan lejos

Y al despertar cada mañana
que suene la  canción mas hermosa del universo
y poderte amar sin palabras
porque niña mía te quiero.



Rod Rodríguez




viernes, 20 de abril de 2012

Etiquetando el tiempo

 Dejé la puerta abierta a mi rendición
 en frágiles intentos de cambiar de dirección
 ruido estéril de miles de caballos desbocados
 se agolparon en mi mente en cada ebullición

 De repente perdimos la perspectiva los dos
 olvidando hasta los mas mínimos detalles
 empeñándonos en darles forma geométrica
 etiquetando cada segundo de nuestras vidas

 Pero esa luz que esperamos nunca brilló
 fuimos esclavos de nuestro propia codicia
 pasamos de puntillas abriendo mas la herida
 etiquetando el tiempo y a la par nuestro dolor

Elegimos tantas veces el camino mas angosto
pensando que sería de todos el mejor
bordeamos descalzos sus escombros
de un pasado en ruinas que nos atrapó

Rod Rodríguez