nada se aprende cuando no interesa
nada esta escrito en los libros
que antes no hayas sentido de verdad
Nada está suficientemente lejos
nada es cercanamente eterno
solo cuando pierdes entiendes
el valor de las cosas que se van
De la escuela, de la calle, de la última puesta de sol
de un tiempo pasado, un viejo amor
del final de los cuentos que escuchabas en tu niñez
De un beso robado, un desengaño , de una canción
de la lluvia que golpea tu ventana enamorada de tu balcón
aquel día que empezaste a entender el cuerpo de mujer
Nada se olvida aunque se pretenda
nada se aprende cuando no interesa
nada esta escrito en los libros
que antes no hayas sentido de verdad
Del viajero, del camino, de una copa de vino que compartir
de una cita a ciegas y los nervios de la primera vez
aquellas cartas que nunca te llegué a escribir
del hijo que llega, y se fue, de la madre que nunca deja de sufrir
y tantas emociones desnudas a flor de piel
cantándole la enésima canción al mes de abril
Nada está suficientemente lejos
nada es cercanamente eterno
solo cuando pierdes entiendes
el valor de las cosas que se van
Del mar, de la arena, de las piedras pisando tus descalzos pies
de todas las cosas buenas que están por llegar
de las sirenas, la luna llena y las promesas que no cumpliré
de la manzana prohibida, de las huidas, del último tren
de las mentiras que se amparan en la cruda soledad
para disfrazar su periodo de validez
Nada se olvida aunque se pretenda
nada se aprende cuando no interesa
nada esta escrito en los libros
que antes no hayas sentido de verdad
Nada está suficientemente lejos
nada es cercanamente eterno
solo cuando pierdes entiendes
el valor de las cosas que se van
Abro mi alma al mundo
y alzan su vuelo en apenas un segundo
un puñado de emociones
Rod Rodriguez