Leyenda del contador de visitas

Un rodblogfollower mas y ya van



Páginas vistas en total

Mostrando entradas con la etiqueta Ventanas abiertas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ventanas abiertas. Mostrar todas las entradas

sábado, 14 de mayo de 2011

Cuando los corazones rotos encuentran su destino

   Giré la esquina tan deprisa sin darme apenas cuenta, sin volver la vista y dando carpetazo a todo ruido de fondo que amenazaba tormenta.
 Fue algo así parecido como quien se levanta de una caída y camina disimulando mientras se acaricia la herida. !qué torpeza la mía, ojalá nadie me haya visto, y encima destrocé mi unicornio azul!

  Me olvidé con las prisas atrás tu sonrisa, te quise corresponder y agarré con rabia mi  guitarra y me lié en dos acordes desafinados ahogándome en una tibia y profunda melancolía.

 Quise quitarme la camisa de fuerza que me apretaba todo el rato el alma para ponerme mi favorita y salir así a tu encuentro pero tuve el mismo éxito que un náufrago en alta mar agarrado únicamente a un paraguas. Idéntica imagen que la de un soñador sin la noche a sus espaldas, la de un músico cuando se baja el telón, la del poeta cuando no encuentra mas que palabras gastadas, la de...ventanas abiertas y lloviéndote a cántaros en el corazón,
lloviéndote a cántaros en el corazón.

No hay dos gotas iguales de lluvia que calen tan dentro
ni dos estrellas que brillen con la misma intensidad
cada vez que la noche se enreda en tu pelo
y no encuentro respuestas

Y no se por qué te hecho tanto de menos
Y no se por qué te hecho tanto de menos
tanto de menos
tanto de menos
tanto de menos

Cuando los corazones rotos bailan al mismo ritmo
nada es imposible detener sus destinos
porque ya todo está escrito
todo está escrito
todo está escrito

Podría llorar desconsolado igual que un niño
cuando se le rompe su juguete nuevo
y seguiría sin encontrar alivio
y estoy seguro que tampoco encontraría las palabras
solo ventanas abiertas y lloviéndote a cántaros
en el corazón.
lloviéndote a cántaros en el corazón.

Rod Rodríguez